Zhen, un viaje por las cocinas de China en pleno Paseo de la Castellana
Zhen propone un recorrido por las cocinas de Pekín, Shanghái, Sichuan y Cantón en un espacio de 1.500 m². Lo visitamos y probamos su menú degustación, una selección de platos que invita a descubrir diferentes sabores y tradiciones de China.
Un restaurante de 1.500 m² que propone descubrir las tradiciones de Pekín, Shanghái, Sichuan y Cantón, con una cocina elaborada al momento y espacios para celebraciones.
La cocina china es mucho más que una gastronomía. Es un conjunto de tradiciones regionales con productos, técnicas y sabores propios. En Zhen, en el Paseo de la Castellana, esa diversidad se convierte en el hilo conductor de una propuesta que recorre cuatro territorios culinarios: Pekín, Shanghái, Sichuan y Cantón.
La primera impresión que deja Zhen es la de un restaurante concebido a gran escala, tanto por sus dimensiones como por la diversidad de sus ambientes. En el salón más próximo a la entrada, la presencia mayoritaria de comensales de origen chino nos pareció un detalle significativo: una escena que refuerza el interés por una propuesta gastronómica que busca acercarse a las tradiciones culinarias del país. A ello se suma un aspecto esencial: según nos explicaron, las elaboraciones se preparan a diario en la propia cocina del restaurante.
La experiencia continúa en sus comedores interiores, donde conviven perfiles de público muy diversos, desde comensales españoles hasta grupos hispanoamericanos. Esa variedad de ambientes y visitantes define parte del carácter de Zhen: un espacio amplio y versátil que, sin renunciar a una identidad gastronómica marcada, se adapta tanto a una comida en pareja o en grupo como a encuentros y celebraciones de mayor formato.
Cuatro cocinas, cuatro formas de entender China
La carta de Zhen propone un recorrido por algunas de las grandes tradiciones culinarias del país. La primera parada es Pekín, ligada a la antigua corte imperial y a uno de sus platos más conocidos: el pato Pekín. En el restaurante lo preparan en un horno propio con leña de árboles frutales. La piel lacada y crujiente se termina de cortar y servir en la mesa, acompañado de crepes, salsas y guarniciones.
Cantón representa la delicadeza y el protagonismo del producto. Entre sus especialidades se encuentra el hakao de gambas, un dim sum elaborado artesanalmente y plegado a mano cada mañana. También aparecen diferentes preparaciones de pescado y marisco en las que la técnica busca respetar la materia prima.
La cocina de Shanghái aporta contrastes y matices agridulces. Uno de sus platos emblemáticos son los xiaolongbao, pequeños dumplings rellenos de caldo caliente. Sichuan, por su parte, se reconoce por su intensidad aromática y el uso de especias y picantes. En Zhen, esta tradición se refleja en elaboraciones como el jabalí con guindilla.
El menú que probamos: un recorrido para compartir
Durante nuestra visita nos sirvieron el llamado «menú influencers», una selección que permite acercarse a diferentes elaboraciones de la casa. El menú comienza con un rollito frito relleno de mango y camarones, seguido de col china encurtida con sabor agridulce y foie gras en forma de cereza.
La degustación continúa con una selección de dim sum y croquetas de gambas con queso. Después llegan dos platos de pescado y carne: lubina en malla de bambú y pato laqueado a la pekinesa. El arroz frito acompaña la parte final de la propuesta, que se cierra con un postre de hojaldre en forma de cisne servido con helado.
Es un menú que juega con distintas texturas, presentaciones y sabores, y que encaja con la idea de descubrir varias cocinas en una misma comida. La propuesta invita a compartir los platos y a convertir la experiencia en un pequeño viaje gastronómico.
Puedes ver las fotos de nuestra comida en la galería de este mismo artículo.
Un restaurante para grandes celebraciones
Zhen también destaca por sus dimensiones y por la variedad de espacios. Cuenta con 1.500 m² distribuidos en tres alturas, grandes salones, dos barras y ocho reservados privados. Su capacidad total alcanza los 270 comensales.
El restaurante ofrece sus instalaciones para bodas, bautizos, comuniones, aniversarios, cumpleaños y reuniones familiares, así como para comidas de empresa, encuentros corporativos, presentaciones de producto y celebraciones de equipos. Los menús de grupo pueden plantearse como un recorrido por las distintas cocinas de China.
La decoración acompaña la experiencia con farolillos, lienzos inspirados en escenas de la vida china, detalles ornamentales y una barca integrada en el espacio. La propuesta se completa con una bodega de 130 referencias internacionales, jereces, espumosos y licores chinos, además de música oriental en directo.
¿Quieres ser siempre el primero en enterarte de todos los planes que hay en tu ciudad?
Inscríbete AQUÍ a nuestra newsletter
pbenavente@guiadelocio.es
Ver todas las fotos



