Misterios de la materia: la exposición que descubre los secretos ocultos de la arqueología
¿Qué puede descubrir la ciencia cuando analiza una pieza arqueológica? Mucho más de lo que se ve a simple vista. Misterios de la materia propone viajar al interior de las colecciones del Museo Arqueológico Nacional para conocer cómo la ciencia y la tecnología permiten descubrir cuándo se fabricó un objeto, de dónde proceden sus materiales, cómo se elaboró o qué secretos esconde después de siglos de historia.
La exposición reúne más de 260 piezas de las colecciones del MAN y las presenta desde una perspectiva diferente: no solo por su valor histórico o artístico, sino por toda la información que los métodos científicos pueden extraer de ellas.
Cuando la ciencia interroga a las piezas
La llamada ciencia del patrimonio combina conocimientos procedentes de las humanidades y de disciplinas científicas para estudiar, interpretar y conservar los bienes culturales.
Ese es el punto de partida de Misterios de la materia, que plantea seis grandes preguntas a lo largo de su recorrido: cuándo se creó un objeto, en qué época vivió una persona, cómo eran los individuos del pasado y su relación con plantas y animales, cómo se fabricaban los objetos, qué nuevas informaciones pueden obtenerse de los restos arqueológicos y cómo se pueden conservar, restaurar y representar.
La exposición muestra las técnicas utilizadas para responder a estas cuestiones y permite comprender hasta qué punto la tecnología ha transformado la investigación arqueológica.
Más de 260 piezas, algunas poco habituales en el museo
La selección reúne piezas procedentes de diferentes épocas y contextos culturales, incluyendo materiales de algunos de los yacimientos y conjuntos más importantes de la arqueología española y europea.
Entre ellas aparecen una sandalia de la Cueva de los Murciélagos, en Albuñol, fechada hacia el 4200 a. C.; el collar del Tesoro de Aliseda, de época tartésica; las gemas del Tesoro de Guarrazar; objetos de la necrópolis púnica de El Puig des Molins o un estátero de Arquelao I de Macedonia. También se muestran fondos procedentes del Archivo y la Biblioteca del MAN.
Muchas de estas piezas no se encuentran habitualmente expuestas en las salas del museo, lo que convierte la muestra en una oportunidad para acercarse también a una parte menos visible de sus colecciones.
Lo que un análisis puede revelar de una pieza
Uno de los grandes atractivos de la exposición está en descubrir que los objetos arqueológicos pueden contar historias que no aparecen a simple vista.
El análisis científico de los materiales, por ejemplo, puede ayudar a determinar su composición y procedencia. En el caso de las gemas del Tesoro de Guarrazar, los estudios han permitido identificar el origen ceilanés de sus zafiros. En otras piezas, el análisis de los materiales permite reconstruir técnicas de fabricación o conocer los desplazamientos de materias primas y objetos entre territorios.
Las nuevas tecnologías también permiten obtener información sin alterar las piezas. Las técnicas de imagen multiespectral e hiperespectral, por ejemplo, pueden revelar pigmentos, trazos y modificaciones que no son perceptibles a simple vista, mientras que la tomografía computarizada permite estudiar el interior de determinados restos sin necesidad de intervenir físicamente sobre ellos.
Dos piezas convertidas en auténticos casos de estudio
La exposición cuenta además con dos espacios dedicados a investigaciones científicas desarrolladas sobre piezas concretas del MAN.
- Uno de ellos se centra en Santo Toribio, una escultura del siglo XVII procedente del desaparecido convento de Santo Domingo el Real de Madrid. Diferentes técnicas de análisis permiten profundizar en sus materiales y en la historia de la pieza.
- El otro está dedicado al ataúd egipcio de Pairusejer, procedente de Luxor y fechado en la Dinastía XXI. Su estudio científico permite acercarse a la pieza desde una perspectiva que va mucho más allá de su aspecto exterior.
Estos dos casos muestran de forma especialmente clara el objetivo de la exposición: utilizar la ciencia para hacer preguntas al patrimonio y encontrar respuestas que permanecen ocultas durante siglos.
Una exposición para descubrir otra cara de la arqueología
Misterios de la materia convierte el museo en una especie de laboratorio y propone al visitante mirar las piezas arqueológicas con otros ojos.
Más allá de las grandes obras y objetos que forman parte del imaginario colectivo, la exposición muestra el trabajo de investigadores de diferentes disciplinas y las herramientas que utilizan para reconstruir aspectos del pasado, conocer mejor los materiales, preservar las piezas y ampliar la información que contienen.
Una forma diferente de acercarse a la arqueología que demuestra que, muchas veces, los mayores misterios del patrimonio están precisamente en aquello que no podemos ver.
Misterios de la materia. Ciencia del patrimonio en las colecciones del Museo Arqueológico Nacional puede visitarse gratis hasta el 18 de octubre de 2026 en la Sala de Exposiciones Temporales, en la planta -1 del Museo Arqueológico Nacional, en Madrid.
Además, durante septiembre y octubre también se han programado visitas guiadas, encuentros con especialistas y diferentes actividades vinculadas a la exposición.
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