Una taberna de espíritu castizo para celebrar San Valentín
En un San Valentín, una taberna de espíritu castizo cerca del Parque del Retiro, se convierte en una de las opciones más apetecibles para una cena en pareja. Taberna Chiripa reivindica otra forma de celebrar: desde la cercanía, el sabor reconocible y una cocina que conecta con la memoria.
Chiripa es un homenaje a la cocina de antes, a los bares de toda la vida y a las recetas que gustan a todos. que huye del artificio y apuesta por lo bien hecho. Al frente del proyecto están Manuel Figueroa y Roberto Fuentes, dos amigos amantes de la gastronomía que han construido un espacio donde la tradición madrileña se respeta con devoción y se lleva al presente sin estridencias.
Una carta que huye del artificio y apuesta por lo bien hecho
En cocina, una propuesta que demuestra que lo verdaderamente difícil no es innovar, sino hacer lo de siempre con un sabor como nunca. La carta es reducida, pero muy cuidada, pensada para compartir y disfrutar sin prisas.
Clásicos madrileños reinventados como la oreja, la molleja de vaca a la brasa o la pastela de codorniz en pepitoria —bautizada como Homenaje a Madrid— conviven con platos que despiertan conversación y evocan recuerdos, como las peras al vino. Todo con una materia prima impecable y una ejecución precisa.
El ambiente acompaña la experiencia: cálido, acogedor y sin pose. Una taberna íntima, perfecta para una velada especial en pareja, donde la sobremesa se alarga entre platos honestos y una selección de vinos diferente y divertida, con referencias de pequeños productores que invitan a descubrir y brindar sin solemnidad.
Este San Valentín, Taberna Chiripa propone celebrar el amor desde lo auténtico: desde una mesa bien puesta, una cocina que nunca falla y una forma de entender la gastronomía que deja huella.
¿Quieres ser siempre el primero en enterarte de todos los planes que hay en tu ciudad?
