Toritama Yakitori: auténtica robata japonesa a la conquista de Madrid
Madrid suma a su escena gastronómica un restaurante destinado a convertirse en una de las referencias para los amantes de la cocina japonesa: Toritama Yakitori. Ubicado en pleno Barrio de Salamanca, este local trae por primera vez a España la experiencia más fiel del robatayaki, la parrilla tradicional japonesa nacida en el norte del país, donde el producto se cocina lentamente sobre carbón para potenciar aromas, texturas y matices.
Lejos de adaptaciones occidentales, aquí todo gira en torno al respeto absoluto por la técnica, el fuego y la materia prima. El resultado es una cocina honesta, precisa y profundamente sabrosa, que se disfruta tanto en el plato como en el ambiente.
La robata japonesa en directo: espectáculo sin humos
Uno de los grandes atractivos de Toritama Yakitori es su cocina abierta, donde los chefs trabajan frente al comensal sobre la robata. Ver cómo se asan lentamente pescados, carnes y verduras forma parte de la experiencia.
Y aquí llega una de las grandes sorpresas: pese a tratarse de una parrilla abierta, el local no huele a cocina, algo poco habitual en este tipo de propuestas. La ventilación está perfectamente integrada y permite disfrutar del espectáculo sin renunciar a la comodidad.
El alma del local: yakitori auténtico y adictivo
El corazón de la carta es el yakitori, las clásicas brochetas japonesas asadas sobre carbón vegetal. En Toritama se preparan al estilo más tradicional, con casi 40 referencias distintas que invitan a dejarse llevar.
Entre las más celebradas destacan:
-
Contramuslo de pollo, increíblemente jugoso
-
Crujiente de pollo, de textura adictiva
-
Mollejas, sorprendentes incluso para los menos atrevidos
-
Lengua de angus, intensa y melosa (¡muy top!)
-
Pollo con yema de huevo, puro umami (ideal para los disfrutones).
-
Setas envueltas en ternera, una de las favoritas de la casa
Las brochetas se mueven en una horquilla de 2 a 3,5 euros, lo que permite probar muchas elaboraciones y construir una comida variada, divertida y muy personal.
Mucho más que brochetas: la robata en su máxima expresión
Aunque el yakitori es imprescindible, la robata brilla especialmente en elaboraciones como el cabracho entero a la brasa, cocinado lentamente alrededor del fuego. Una pieza que llega jugosa, delicadamente ahumada y perfecta para compartir, separando la carne directamente de la espina en un gesto casi ritual. Nosotros probamos la lubina en lugar del cabracho (éste tarda 45 minutos en elaborarse en no teníamos demasiado tiempo) y nos pareció fantástico.
La carta se completa con propuestas tradicionales como el oden japonés, un guiso elaborado con caldo dashi que aporta profundidad, calidez y un extra de autenticidad a la experiencia.
Un servicio que guía y acompaña
Otro de los grandes puntos fuertes de Toritama Yakitori es su servicio. El equipo no se limita a tomar nota: acompaña, explica y recomienda, guiando al cliente entre cortes, técnicas y combinaciones para que la experiencia sea redonda tanto para iniciados como para quienes se acercan por primera vez a este tipo de cocina.
Esta atención cercana, didáctica y profesional convierte la visita en algo más que una cena: es un pequeño viaje gastronómico.
Un espacio cómodo, acogedor y muy bien diseñado
El local respira Japón sin caer en el exceso. La decoración es agradable, cuidada y muy acogedora, sin ser lujosa ni recargada, creando un ambiente perfecto tanto para una cena informal como para una ocasión especial.
Mención aparte merecen las sillas, especialmente cómodas, algo que se agradece cuando la experiencia invita a alargar la velada, pedir más brochetas y disfrutar sin prisas.
Calidad japonesa a precios muy razonables
Con un ticket medio en torno a los 25 euros por persona, Toritama Yakitori ofrece una relación calidad-precio difícil de encontrar en restaurantes de este nivel técnico y de producto. Es un sitio perfecto para ir en grupo, compartir platos y descubrir la carta casi al completo.
Un pedazo de Japón en el Barrio de Salamanca
Toritama Yakitori no es solo una nueva apertura: es la llegada a Madrid de una forma de entender la parrilla japonesa con rigor, respeto y personalidad. Un restaurante donde se come bien, se está muy a gusto y se aprende, bocado a bocado, por qué el yakitori y la robata forman parte de las grandes joyas de la gastronomía nipona.
¿Quieres ser siempre el primero en enterarte de todos los planes que hay en tu ciudad?
Inscríbete AQUÍ a nuestra newsletter
pbenavente@guiadelocio.es
Pablo Benavente, director ejecutivo de La Guía del Ocio



